Hay una frase que se repite tanto que ya nadie la cuestiona: los niños de hoy son nativos digitales. Nacieron con una tablet en la mano, aprenden solos, se saben los atajos antes que nosotros.
La primera parte es cierta. La conclusión que sacamos de ella, no.
En 2024, la revista española Aula Abierta publicó un estudio que evaluó la competencia digital de 777 estudiantes de 6.º a 11.º de un colegio público de Bogotá, con un cuestionario validado para el contexto colombiano. El resultado, en palabras de los propios autores: el nivel de competencia digital de la muestra era bajo, cercano al básico.
Setecientos setenta y siete adolescentes que llevan toda la vida conectados. Nivel básico.
La brecha ya no es la que creíamos
Durante quince años, la conversación sobre tecnología en Colombia tuvo un solo eje: conectar. Llevar internet a más municipios, dispositivos a más colegios, cobertura a más hogares. Y funcionó razonablemente bien.
Pero los datos oficiales dicen que el problema se movió de sitio.
El Índice de Brecha Digital del Ministerio TIC mide la inclusión digital del país en cuatro dimensiones. Al mirar cuánto aporta cada una a la brecha total, el orden es revelador:
| Dimensión | 2024 | 2025 |
|---|---|---|
| Habilidades digitales | 34,7 % | 36,1 % |
| Aprovechamiento de las TIC | 30,9 % | 30,6 % |
| Acceso material | 30,9 % | 29,6 % |
| Motivación | 3,5 % | 3,7 % |
Las habilidades digitales son la dimensión que más pesa en la brecha, y creció 1,4 puntos en un año mientras el acceso cedía otros 1,4. Dicho sin tecnicismos: cada vez hay menos gente desconectada y cada vez pesa más no saber qué hacer con la conexión.
La desigualdad territorial sigue siendo enorme —en el índice de 2025, Bogotá registra la menor brecha del país con 0,247 y Vichada la mayor con 0,698, en una escala donde más alto es peor—, pero el cuello de botella cambió de naturaleza.
Usar no es lo mismo que comprender
¿Cómo se explica que alguien que pasa seis horas al día en un teléfono puntúe básico?
Porque usar una aplicación y comprender un sistema son cosas distintas. Tu hijo sabe moverse por TikTok igual que sabe encender la luz: con destreza, sin entender nada de lo que hay detrás. Y las competencias que miden estos estudios no son de destreza.
El marco europeo DigComp, que es el estándar que usan la mayoría de los países para medir esto, define cinco áreas: alfabetización informacional, comunicación y colaboración, creación de contenidos digitales, seguridad y resolución de problemas.
Las dos donde peor salen los estudiantes colombianos son, justamente, las dos que menos se entrenan solas:
Alfabetización informacional — encontrar información, evaluarla y decidir si es confiable. Es la competencia que separa a quien verifica de quien reenvía. En un entorno donde la inteligencia artificial generativa produce texto, voz e imagen indistinguibles de lo real, dejó de ser una habilidad académica para convertirse en una defensa básica.
Creación de contenidos digitales — pasar de consumir a producir. Grabar y editar, diseñar, programar, estructurar un documento. Aquí está la diferencia más visible entre un niño que sabe usar un dispositivo y uno que sabe hacer cosas con él.
Hay una simetría incómoda con lo que pasa del otro lado del tablero: una investigación comparativa entre Colombia y Chile encontró que los docentes manejan bien las herramientas de forma instrumental, pero tienen más dificultades justamente para crear recursos propios y evaluar con tecnología. El patrón se repite en los dos lados del aula.
Tres preguntas para saber dónde está tu hijo
No hace falta un cuestionario validado. Con esto te haces una idea bastante fiel:
- "¿Cómo sabes que eso es verdad?" — ante cualquier cosa que te cuente que vio en internet. Si la respuesta es "porque lo vi en TikTok" o "porque lo dijo un youtuber", ahí hay un hueco. La respuesta que buscas es que lo haya contrastado con otro sitio.
- "¿Qué pasaría si pierdes el celular ahora mismo?" — mide si entiende qué datos suyos hay dentro, quién podría acceder y qué tiene respaldado. La mayoría nunca se lo ha planteado.
- "¿Qué has creado esta semana?" — no consumido: creado. Un video editado, un dibujo digital, un nivel de un juego, una presentación. Si la respuesta es "nada" semana tras semana, su relación con la tecnología es de pura recepción.
Ninguna de las tres se arregla con un control parental. Se arreglan con conversación y con práctica, que es más lento y funciona mucho mejor.
Qué sí puedes hacer en casa
Verifiquen juntos en vez de prohibir. Cuando llegue un bulo a la casa —y llega—, ábranlo y búsquenlo juntos. Enséñale a mirar quién lo publica, cuándo y si alguien más lo confirma. Ese rato vale más que diez advertencias.
Empújalo a crear, no solo a consumir. Da igual el formato: editar un video, modelar una pieza en 3D, programar un juego sencillo. Lo importante es el cambio de posición, de espectador a autor. Es también donde se entrena la competencia en la que peor salen los estudios.
Habla de privacidad una vez al año, sin drama. Revisen juntos qué cuentas tiene, quién las ve y qué hay publicado. Lo tratamos en detalle en nuestra guía de seguridad en internet.
Revisa tu propio ejemplo. Si en casa se reenvía todo sin verificar, no hay charla que lo compense.
Y qué no depende de ti
Conviene decirlo, porque hay una parte de esto que no se resuelve en la sala de tu casa.
Colombia no tiene todavía un marco nacional de competencias digitales que traduzca todo esto en objetivos de aula, ni una medición periódica que permita saber si estamos mejorando. El único estudio robusto disponible sobre estudiantes cubre un colegio de Bogotá. Países como Chile llevan años midiendo de forma sistemática, lo que les permite corregir el rumbo con datos.
Lo que sí puedes hacer como familia es preguntar en el colegio: si hay un plan de competencias digitales o solo sala de sistemas, si se trabaja la verificación de información en varias materias o en ninguna, y qué formación reciben los profesores. Son preguntas razonables en una reunión de padres, y el hecho de que las hagan varias familias mueve más de lo que parece.
De dónde sale este artículo
Llegamos a estos datos a través del whitepaper Competencias Digitales para Transformar la Educación en Colombia (WP-2026-01, agosto de 2026), elaborado por el equipo de investigación de Colombia EdTech y firmado por Diana Lizeth Mora. Puedes descargarlo completo desde su web. Es un documento dirigido a decisores de política educativa, y reúne en un solo lugar la evidencia nacional e internacional sobre el tema junto a entrevistas con docentes de varios departamentos.
Lo que leíste aquí es nuestra lectura de esa evidencia para una audiencia distinta: familias. Las cifras del Índice de Brecha Digital las tomamos directamente del informe del Ministerio TIC, y el estudio de los 777 estudiantes, del artículo original en Aula Abierta.
Fuentes
- Rodríguez Fuentes, A., Betín de la Hoz, A. B., Caurcel Cara, M. J. y Gallardo Montes, C. P. (2024). Estudio de la competencia digital en alumnado de secundaria colombiano. Aula Abierta, 53(2), 119–128.
- Ministerio TIC. Índice de Brecha Digital — Resultados 2025 (contribución de las dimensiones y ranking departamental).
- Comisión Europea. Marco DigComp de competencias digitales para la ciudadanía — las cinco áreas citadas.
- Ramírez-Galindo, F., Bernal-Ballén, A. y Zapata-Lamana, R. (2024). Análisis sobre el conocimiento y uso de la competencia digital en docentes de Colombia y Chile. Revista Boletín REDIPE, 13(7), 61–78.
- Mora, D. L. / Colombia EdTech (agosto de 2026). Competencias Digitales para Transformar la Educación en Colombia, WP-2026-01.
Seguimos el tema en por qué tu hijo debería aprender inteligencia artificial y en cuánto tiempo de pantalla es sano.



